El domingo estuve en Montevecchia con Sara, donde se podía ver toda Brianza y parte de Milano. Era un pueblecillo perdido en la montaña, perfecto para una tarde de domingo y un buen chocolate. Después la semana trancurrió sin ninguna novedad, trabajo, trabajo y más trabajo. El miércoles me dejé caer por el Tambourine un ratillo, pero no había mucho ambiente, asi que duré más bien poco. Pero el viernes llegaba el día, el día de visitar la ciudad con una de las torres más famosas de todo el mundo, Pisa. Sólo trabajé de mañana y llegué a Pisa sobre las 7 de la tarde.



Y como era de esperar...las típicas de español o italiano (de Follonica claro):



No pude resistirme tampoco a comprar 1 torre-souvenir. A eso de las 5 y media, me despedí de mi hermano italiano y llegué justo a tiempo ...para PERDER el tren de Milan a Seregno. Llamé a mi hada madrina, que casualmente andaba por allí y me llevó a una fiesta, asi que llegué a casa a eso de las 2 de la mañana. Perfecto!!! ¿a quién no le gusta trabajar al día siguiente con sueño???
Y sin más me despido, a ver como se da esta semana y veamos el finde (que igual acabo con Cristy en Venezia). Y mañana necesito variar un poco porque 4 days in a row comiendo pasta no puede ser bueno...jajajaja
Temazo de los 80 para despedir (lo suyo es darle al play primero y empezar a leer el post).Ciao bellos!!!






































De camino al trabajo:



