martes, 22 de julio de 2025

Transmongolian IV: Ulaan-Baatar

Nuestra llegada a la capital de Mongolia fue algo peculiar. Tras experimentar el tremendo caos de tráfico que se vive en la ciudad, que consiste en una gran avenida con calles paralelas a ella, un taxista sordo mudo nos dejó en el hostal que habíamos reservado via internet. Nos fue bastante complicado dar con el sitio por encontrarse en un edificio sin mucha luz y sin ningún cartel. Tras insistir varias veces a la puerta, una mujer nos abrió y declaraba ser una huésped pero que nos ayudaría con el check-in. Fueron 10-15 minutos de un monólogo surrealista diciendo que era una expresidiaria, monja, estadounidense de origen filipino y que llevaba sin poder salir del pais años. Era la única persona en el citado hostal por lo que la confianza del sitio quedó en entredicho, decidiendo finalmente irnos.

Caminando un poco y preguntando a los viandantes, dimos con el Golden Gobi Hostel, donde estuvimos unos dias de maravilla con una anciana como anfitriona que se hacía llamar Mama.

Nuestra primera misión en la ciudad fue buscar billetes para el último tramo de tren hasta Pekín, descubriendo que la línea férrea pasaba solo dos veces a la semana y no estaba tampoco muy claro. Dimos mil vueltas a las opciones, y aunque le quitaba un poco la esencia del viaje, decidimos comprar un vuelo desde Ulaan-Baatar hasta Pekín para los próximos dias.

No perdimos ni un momento más para empezar a descubrir los puntos de más interés, reservando un pequeño tour con el propio hostel, donde un conductor nos llevaría todo el dia de un lado para otro. La primera parada fue el Zaisan Monument, un monumento soviético muy icónico que rememora la II Guerra Mundial en lo alto de un mirador donde se ve toda la ciudad. Tengo que decir que como amante de la arquitectura soviética, este sitio impresionaba.


Dejamos atrás el bullicio de la ciudad para adentrarnos en el Terelj National Park, ya dentro de la estepa, con unas laderas y unas formaciones rocosas muy bestias. Lo más conocido de allí es la Turtle Rock, una gigantesca roca en teoría con forma de tortuga. 

Después el conductor nos llevó a un templo budista de meditación llamado Aryapala, situado en lo alto de una cima, accediendo por una interminable escalera de piedra. Cabe recordar que Mongolia es un país predominantemente budista, aunque existen variantes muy presentes como el chamanismo mongol.

Tras ello, fuimos a visitar un sitio bizarrisimo, la estatua con caballo más alta del mundo, que se encuentra en medio de la nada en la estepa mongola a unos 20 km de la ciudad. Se trata del monumento de Genghis Khan, una basta estructura de 40 metros de alto de acero inoxidable, la cual se puede visitar por dentro e incluso subir hasta la cabeza del caballo. Una vez más, el pais nos dejaba con la boca abierta.





Salimos por la noche ulanbatoreña (si es que se puede decir asi), notando cierto recelo al occidental en las calles y en los bares, sobre todo cuando llevan alguna copa de más. El estruendo de la musica del Choco en su planta 11 de un edificio de oficinas fue  verificado y buenos bailes que nos echamos allí.

Pasamos otro dia de tranquis por la capital, viendo algún templo más y probando la comida local. De casualidad encontramos un bar de tapas español, regentado por un mongol amante de nuestra gastronomía con un perfecto castellano con acento vasco, tras vivir dos décadas en Donosti. Grande el Restaurante Torres con sus croquetas y albóndigas!

El tercer dia por Mongolia se nos unió una chica alemana del hostal la cual había estado de voluntaria por las llanuras del Gobi. Visitamos el Museo Nacional de Genghis Khan y tuvimos la suerte de poder ver un torneo de Lucha Mongola en un estadio. La verdad que era dificil entender las reglas, pero lo observamos de manera muy curiosa e incluso comimos por alli.





Mongolia nos regalaría nuestra segunda nevada del viaje (tras la de Moscú) en pleno mes de mayo. Hay que recordar que Ulaan-Baatar está considerada la capital de pais más fria del planeta.

El viaje por el pais asiático continuaría de una manera muy especial, pero que relataré en el siguiente post.


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