jueves, 25 de julio de 2013

Norway I: Preikestolen, Bondhusvatnet

¿Preparados para leer el viaje noruego?
Pues bien, llegada al aeropuerto de Moss Rygge a casi una hora de Oslo y por la noche. Sin contratiempo alguno, encontré el apartamento donde Marcos, Juan, Fer y Alicia llevaban horas y fue llegar y practicamente ir a dormir.
El dia siguiente temprano por la mañana nos dirigimos a por el coche que alquilaríamos, sorprendiéndome Oslo con una sensación de inseguridad por todas partes, gente alcoholizada y cantidad de inmigración subsahariana intentando entablar falsas conversaciones para dudosos fines.
Tuvimos algún que otro problema para llegar a la compañia de alquiler dadas las obras que cortaban varias lineas de metro y buses, pero después de 2 o 3 fallos, finalmente lo encontramos. Casualmente no tenian el Skoda Octavia que habiamos reservado por internet, pero nos dieron por el mismo precio un Mercedes automático con ordenador de a bordo.
Nuestra idea era llegar lo más cercano a Stavanger ese dia, pero sin meternos un señor palizón de conducción. Primera parada fue en el propio camino de la carretera E-134, una de las iglesias vikingas que quedan por el pais. Con todos ustedes, la iglesia Heddal Stave, toda una antigua maravilla:




Las fuerzas flaqueaban, y la llegada a Stavanger ese primer dia la veiamos cada vez más inalcanzable por lo que decidimos parar a pasar la noche por el camino, exactamente en un pequeño pueblo llamado Valle. Y fue aquí donde empezamos a notar el cambio horario de los paises del norte y las horas interminables de luz del verano noruego. Casi todo cerrado a partir de las 5 o 6 de la tarde y dificil accesso a comida o entretenimiento. Nos acomodamos en una cabañita acojedora en un camping cerca de la carretera nacional. No pudimos encontrar nada abierto, a excepción de una pizzeria donde nos darían el primero de los muchos palos económicos del viaje. La cuenta de 2 pizzas, 4 coca-colas y 1 cerveza se acercó bastante a la escandalosa cifra de los 100 euritos. Damas y caballeros, Noruega es carisimo y nuestros bolsillos lo iban a poder comprobar.



El dia posterior sería uno de los momentos cumbres del viaje, la ascensión a la roca del púlpito o Preikestolen. Algo menos de 2 horas de subida, un gran descanso y muchas fotos en el gran abismo y el mismo tiempo para la bajada.









Para amenizar un poco la complicada pendiente, una foto ya típica que representa la conexión con la naturaleza, jajajaja

Después de la cansada mañana, decidimos poner rumbo al norte, suprimiendo del plan la ciudad de Stavanger. Cuando no pudimos más, tras haber atravesado varios ferrys y comido algo de embutido ibérico que cada uno se trajo para economizar el viaje, decidimos parar en una isla en medio camino entre Stavanger y Bergen, esta última ciudad siendo uno de nuestros objetivos principales. Dormimos en cabañas en otro camping, esta vez en 3 más pequeñas pero a un precio razonable. Cenamos una pasta cocinada por nosotros a orillas del fiordo y descansamos para continuar el viaje.

Aconsejados por el dueño del camping, decidimos continuar el viaje hacia Bergen por el camino más largo pero más entretenido, bordeando el fiordo y pasando por pueblecillos de pescadores con su encanto.
Nos encontramos con varias cascadas por el camino y algunas las tuvimos que buscar cerca de un pueblo llamado Rosendal.







La mañana fue entretenida por un pequeño incidente con unas vacas y cabras que  nos impedian el paso por uno de los senderos. Marcos llegó incluso a sacrificar la cámara de fotos en su desesperada huida para evitar una embestida violenta por parte de una de las cabras. Todo quedó en una pequeña anécdota cuando una pareja noruega de ancianos nos abrieron paso entre los animales como en tiempos bíblicos.


Comimos de nuevo sandwiches de embutido y nos desplazamos algo más al norte donde hicimos otra pequeña ruta a pie. Esta vez algo menos de 1 hora para ver la desembocadura de un Glaciar en Bondhusvatnet, que en mi opinión fue sin duda uno de los paisajes más bonitos de todo el recorrido.




Tras el dia de senderismo llegamos finalmente a la ciudad de Bergen, pero dejemos el resto de la aventura para el próximo post. Entre tanto, disfrutar de un poco de Hawk Nelson...

viernes, 19 de julio de 2013

Silesia in Love @ Katowice

Bueno gente, ya he vuelto de Escandinavia de nuevo con muchas cosas que contar sobre el viaje, pero no sin antes relatar el finde previo a Noruega, en un señor festival en Polonia.
Antes de todo ello, cabe mencionar la visita que tuve de Xavi por tierras moravas durante 4 o 5 dias, que aprovechamos para ir a la piscina y salir un poco de bares. Para finalizar su estancia, volaba con una nueva ruta de Ryanair Ostrava-London, a lo que me ofrecí llevarle al aeropuerto de Ostrava. La aventura empieza a tan solo 7 kilómetros del destino cuando el coche se para por falta de batería sin dar opciones a continuar. Nuestros reflejos fueron rápidos y eficaces al parar al primer coche que pasó y ayudarnos a arrancarlo de nuevo mediante pinzas. Despedida en el parking del aeropuerto y cierta incertidumbre si aguantaría el coche el viaje de vuelta, pero mis deseos optimistas se vieron frustrados al volver a dejarme tirado, esta vez yo solo, a unos 60 km de Brno. Pich y Carmen me vinieron a buscar, abandonando el coche aquella noche, para más tarde recogerlo al dia siguiente por la mañana, conduciendo por una comarcal. Misteriosamente el coche ahora va como la seda y no ha vuelto a dar problemas.

Los intentos de fastidiarme el inicio de mis vacaciones no fueron del todo satisfactorios, y al dia siguiente sin dudarlo, nos fuimos Carmen y yo, con otros 3 amigos checos más a un festival al aire libre en el parque Silesia de Katowice, Polonia.

25 carpas con todos los estilos de música electrónica posibles dieron para mucho. No es necesario pagar 100 € por festivales tipo TomorrowLand o Sensation White, cuando tienes al alcance estos menos conocidos pero con igual o incluso mejor calidad:











Sin duda, la actuación que más me gustó fue de una tal Roxy Rox, deejay de tech-trance que sorprendió a todos con su actuación en vivo con una flauta travesera:



Después del festival dormimos en un hostal en el centro de Katowice y al dia siguiente fuimos a ver (yo ya por segunda vez) las minas de sal de Krakovia.


Acto seguido al terminar la visita cultural, me dejaron en el aeropuerto de Krakovia, donde mi próximo destino sería la capital noruega, Oslo.

miércoles, 12 de junio de 2013

Conociendo mundo

Llevaba tiempo buscando una colección de algún objeto que pudiera encontrar en cualquier pais del mundo y ante la falta de imaginación me decanté por las banderitas nacionales de tela. Aproveché a iniciar dicha colección en la calle de Khao San Road de Bangkok donde compré la bandera de todas las naciones que he tenido el privilegio de visitar. Aún no he decidido que hacer con ellas, si coserlas a un mural, a mi mochila o simplemente almacenarlas cual Diógenes.
Aquí una foto muy auténtica ordenadas por visita cronológica de arriba a abajo y de izquierda a derecha:


 A partir de ahora, en cada pais nuevo será obligatorio la búsqueda del souvenir en cuestión. Próximo pues, será otra banderita nórdica, esta vez, Noruega, porque queda menos de un mes para la expedición vikinga. Los preparativos de ruta aún no son claros, pero dado el tiempo limitado y el coste del pais, se costreará lo más posible...pero ya lo contaré a mi regreso. Volaremos desde Krakovia, por lo que es probable que me vaya un par de dias antes con Carmen para disfrutar del veranito polaco. Mi mapa es cada vez más verde señores y ya he tenido que añadir parte de Asia (mi próximo destino como es usual, en rojo):


Otra gran noticia será la vuelta a Torrevieja tras un verano de ausencia, y ojo porque las fechas aún no son definitivas, pudiéndose alargar algo más de lo previsto :)

Por otro lado, nuestro último compañero de piso Juan, regresa a España después del año de Erasmus, con lo que hemos tenido que sustituirle, esta vez por una mascota. El nuevo miembro de la familia se llama Gokuh!!!

Un saludito y hasta más contar! :)

jueves, 23 de mayo de 2013

Playejeros viajeros: Prague, Krakow

Llevaba recibiendo promesas de visitas de mis amigos torreviejenses desde hacía 6 años. Es dificil coordinar vacaciones cuando somos un grupo tan grande, pero esta vez una gran parte de esa gente tan querida cumplieron y aquí se presentaron: Isra, Lidia, Job, Irene, Marcos, Juan y Cris. Unos dias muy interesantes que intentaré resumir.
Primer encuentro y punto de partida en Praga. Fui a recogerlos al aeropuerto y nos dio tiempo a patearnos las partes más conocidas durante el dia. Por la noche cenamos en un restaurante en compañia de uno de los personajes más míticos de mi época sueca, el señor Sushi Loco from Minerva.


El dia siguiente fue aprovechado para hacer las compras por las tiendas de recuerdos y de ver la famosa plaza del reloj y el puente de Karlos esta vez a plena luz del dia. Ya entrada la tarde, nos transladamos a Brno justitos para cenar y poder dormir en Ruta 80, que en esta ocasión también el servidor durmió allí sintiéndose un cliente más.





No dio tiempo a visitar nada de Brno porque muy temprano por la mañana nos encargaríamos de ir a por una furgoneta de alquiler para desplazarnos a Krakovia en un largo pero divertido viaje a tierras polacas. Nuestro primer objetivo fueron las Minas de Sal al sureste de la ciudad, un punto de interés que no había tenido el privilegio de visitar en mis excursiones anteriores a la ciudad.
Wieliczka, las minas en cuestión, fueron toda una experiencia. Bajamos más de 60 pisos sobre el nivel terrestre y visitamos una cantidad de pasadizos, cuevas y exposiciones talladas en la propia sal dignas de mención. Como dato curioso, en la visita te obligan a pagar un guía con la posibilidad de elegir entre varios idiomas. Había inglés por supuesto, pero ya que mis socios de viaje esta vez pilotaban más bien poquito y que el tour en polaco valía justo la mitad, nos decantamos finalmente por el idioma eslavo dificilmente comprensible por ninguno de nosotros. Sin embargo, tuvimos la suerte de estar acompañados por otras 3 chicas, 2 españolas y 1 polaca que tradujo al español a la perfección. Las minas aún están en activo y el tour aunque dura más de 3 horas, tan solo muestra alrededor de 1% de la extensión real de la mina, que según datos oficiales abarcaba subterráneamente la gran mayoria de la ciudad de Krakovia.
Pocas fotos de esta parte, porque ojo! también se pagaba por cámara :(


Después de tanto subir y bajar escaleras, fuimos a pasar el resto del dia al centro de Krakovia donde nos alojariamos en un hostal increiblemente barato donde yo ya había estado previamente. Visitamos la plaza principal, los alrededores de la fortaleza y nos dimos una buena pateada por el barrio judio en busca de la famosa escalera que sale en la película La Lista de Shindler, y que finalmente no logramos encontrar. Cris, Juan y yo incluso nos animamos a tomarnos un par de cubatas antes de irnos a descansar.

Visita bastante más triste pero igual de interesante la del dia siguiente, los campos de concentracción de Auschwitz. Como en cada viaje se aprenden cosas nuevas, en este no pudo faltar mi dato curioso que no conocía sobre el cartel de la entrada al campo donde se puede leer "Arbeit match frei": la letra "B" está en posición invertida como protesta del judio al que forzaron a colocarlo en dicha entrada.




Después de ello, tocó regresar a Brno para descansar y pasar un dia más y dando a conocer a mis amigos la ciudad que me acoje desde hace ya casi 4 años. Tras la visita por la capital morava y el merecido descanso en Ruta 80, fue el momento de la despedida con su vuelta a Praga para regresar a Madrid, con un muy buen sabor de boca de haber tenido a una parte de la familia torreviejense por aqui.








Pero dentro de poco, nos volveremos a ver....a unos por los fiordos escandinavos y a otros por mi querida playita. Asi que ya os he adelantado mi próximo destino y pais a conquistar: Noruega!!!

Os dejo con un genio que me ha sorprendido por la red. Darle un trabajo a este tio pero ya!!!