martes, 12 de abril de 2022

French Basque Country

El tiempo este invierno no está acompañando demasiado en la península ibérica, ni siquiera en Levante, pero no es una excusa de peso para parar con los viajes y sobre todo aprovechar la casa con ruedas que me agencié.

La ruta a finales de febrero tenía como objetivo visitar en furgoneta el Pais Vasco francés y alrededores.

Hice paradita en Madrid, para asistir al famoso Techno-House en La Cubierta, ya por fin, tras dos años de pandemia, con el pretexto de que una buena fiesta al año, no hace daño (y en este caso, dos). La resaca del dia posterior obligó a retrasar el camino un dia, que fue aprovechado no obstante para ver a los amigos y descansar.




El inicio de mi visita vasca empezaría en la costa bilbaína, donde la imponente iglesia de Gaztelugatxe retaba a las embestidas del mar en su islote metido en el Cantábrico. A dia de hoy, el sendero que lleva hasta la iglesia, se encuentra cerrado temporalmente por reconstrucción, pero sus vistas desde los acantilados aledaños hacen que merezca la pena acercarse.

No podía dejar la ocasión de ver a alguno de mis amigos vascos, aunque fuera un dia entre diario y por la mañana. El más disponible esta vez, fue George, mi gran apoyo y amigo en esa Suecia del año 2007, que aunque no sea vasco de nacimiento, ya anda dejando descendencia por allí ;) Me acerqué a Astigarraga, donde viven él y Ainhoa, aunque ella se encontraba trabajando y disfrutamos de una comida muy bestia en una de las sidrerias del polígono. Gracias por todo Habibi.

Tras el fugaz recorrido por la vasconia española, crucé la frontera hacia Francia pasando por Hendaya y haciendo noche en el puerto de San Juan de Luz.

Madrugué el dia después y me pateé las calles de San Juan de Luz, un pueblo costero con mucho encanto y con una bonita mezcla vasco-francesa. 


De camino a Biarritz, me topé con la playa de L'uhabia, llena de unas pequeñas cabañas construidas con palos que no conseguí saber si eran fruto de una fiesta de dias anteriores, una obra de algún artista trasnochado o algún tipo de juego o tradición de la gente de la zona.

Llegué a Biarritz, uno de mis objetivos del viaje. Al ser un pueblo relativamente grande, decidí que llevaría su tiempo explorarlo y busqué un Hostel para pasar al menos una noche más cómodo y poder hacer uso de una ducha con agua caliente. Elegí Utopy Hostel, regentado por dos jóvenes surferas muy simpáticas y como dato curioso, era su primer cliente (ever), dado que el sitio era nuevo y abrían justo ese mismo dia 1 de Marzo. Ciudad espectacular que merece una visita y en la que pude incluso probar lo duro de un entrenamiento, dadas todas las cuestas que hay.



Quise seguir dirección norte y una senderista los dias anteriores me había hablado de una duna gigante a la altura de Burdeos. Pues allí que fui con ayuda de la querida Minerva, descubriendo que se trataba de la Duna de arena más alta de toda Europa, Dune du Pilat. Es un enclave genuino, metido en un gran bosque de pinos, seguido de la imponente masa de arena e inmediatamente después, el mar.


Con la ayuda de la app Park4Night, encontré un aparcamiento junto al mar a escasos metros de la duna, donde disfruté de un atardecer con arcoiris incluido y una buena cerveza vasca.


El tiempo empezó a empeorar y llegar a la ciudad de Burdeos me dio pereza por lo que decidí atravesar el Pirineo de vuelta y hacer alguna parada por pueblos pintorescos que me fuí encontrando, como Oloron de Sainte Marie o Borce-Etsau, donde hay un refugio de osos, que estaba cerrado al público en esos momentos. Antes de cruzar la cordillera, hay una impresionante fortaleza llamada Fort du Portalet construida en la roca de la propia montaña, que también se encontraba en restauración por lo que no pudo ser visitada.

Lo que si pude patearme bien fue la localidad de Jaca, situada ya en territorio aragonés y donde se encuentra la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales. En el centro de la ciudad también se sitúa la fortaleza medieval de Cidadela, donde hay varios museos y donde a dia de hoy, destaca en de las batallas en miniatura con soldaditos de plomo, toda una curiosidad.




Tras conducir más de 8 horas y recorrerme cerca de 1000 km ese dia, llegaría a las afueras de Teruel, donde dormí en un espacio habilitado para autocaravanas, ya en dirección sur de vuelta a Torrevieja. Antes de llegar de vuelta a mi ciudad, haría unas visitas peculiares a una zona de Valencia con mucha historia reciente, pero que contaré en el siguiente post.

viernes, 11 de marzo de 2022

Kosovo 2022

En el verano de 2016 exploré la zona de los Balcanes y tuve mi primera toma de contacto con la región del Kosovo, visitando su capital. Era hora de volver a este pais y adentrarnos aún más en su historia y visitar sus pueblos. A destacar que sigue siendo un territorio de reconocimiento limitado, dado que lo reconocen como pais 98 de los 193 miembros de Naciones Unidas (no incluyéndose España en esta lista). 

Como ya dije en el post anterior, mi hermano se unió a mitad del viaje y pudo acompañarnos a este road trip tan poco usual. Nuestra primera parada sería la localidad de Prizren, situada al sur del pais a orillas del rio Bistrica y con su gran influencia medieval y otomana. Por poner un simil, me recordaba a mi querida Mostar de Bosnia i Herzegovina, donde confluyen las dos grandes civilizaciones del Este y Oeste, o cristianos y musulmanes. Sumar a este parecido, sus puentes de piedra a lo largo del rio. En el caso de Prizren, no existía tal segregación a orillas del rio entre serbios y albanos, ya que las mezquitas y las iglesias se esparcían por toda la ciudad. Sin embargo, el odio de los conflictos politico-étnicos llegaron hasta el punto de la quema de iglesias y edificios habitados mayoritariamente por serbios por todo Prizren en el año 2004.

Aparacar en la ciudad es una auténtica odisea y la mafia de los gorrillas controlando cuanquier hueco es exagerada. Decidimos pues, ser timados por los aparcacoches, con tal de aparcar cerca del alojamiento, esta vez un hotel bastante acogedor en el corazón del ciudad. A todo esto, la nieve empezó a teñir los tejados de blanco.

Visitamos la fortaleza, los antiguos baños turcos (ahora cerrados, por estado ruinoso) y las mequitas principales. El frio no fue impedimento alguno para tomarnos alguna cerveza que otra por el centro.


El dia siguiente seguiríamos la ruta dirección norte, llegando a la pequeña localidad de Prekaz. Lugar importante para los kosovares, dado que fue donde murió el líder guerrillero Adem Jashari a mano del ejército serbio. Este señor, considerado como héroe nacional por Albania y por Kosovo, y por otro lado terrorista por la antigua Yugoslavia o la actual Serbia, fue el impulsor de la independencia de Kosovo y autor de varios ataques y atentados contra las institucionesy policias yugoslavas. En 1998, una operación organizada, entraba en su pueblo natal, dejando a su paso la muerte de 57 miembros de su familia y la del propio Adem Jashari.

El pueblo cuenta con varios monumentos en su memoria, un museo a su nombre y su propia casa totalmente asediada y ametrallada según quedó en tal asalto. A pocos metros del museo y de su casa, ahora existe un parque con las tumbas en mármol de toda esta familia y especificamente custodiada por dos militares la tumba de Adem Jashari. El lugar ya os digo que impresiona, y quizás más si cabe en época de frio y cielo gris en la que fuimos nosotros.


Tras la visita por Prekaz, fuimos a la ciudad de Mitrovica, una de las más castigadas de la guerra. Las fuerzas de la OTAN, especificamente el KFOR como se llamaron a estas fuerzas de pacificación, siguen patrullando y salvaguardando la tensa calma que se respira en esta ciudad. La ciudad se encuentra dividida en dos, separada por un puente custodiado ahora mismo por los Carabinieri italianos y por militares de la OTAN. La parte sur, musulmana y de etnia albano-kosovar y la parte norte catolico-ortodoxa y etnia serbia. Nos adentramos en ambos sitios para ver e intentar entender el conflicto desde varias perspectivas. Lo más destacado monumentalmente hablando es el monumento a los mineros  en un mirador desde la parte serbia donde se puede contemplar la totalidad de la urbe.





Tras las visitas a las zonas de cierto conflicto, nos dirigimos a la capital, Pristina donde estaríamos dos dias en un air-bnb de cierto poder adquisitivo. Nada nuevo para mí, ya que había estado en aquel verano de 2016, pero siempre es bonito volver a los sitios y ver como van cambiando. Las visitas obligadas fueron al monumento Newborn, la catedral de SantaTeresa, la famosa biblioteca considerada el edificio más feo del mundo y los bares de la ciudad.


Para terminar este viaje tan inusual, el último dia, antes de volver al aeropuerto, visitamos el guetto de Gracanica a las afueras de Pristina. Es un barrio o localidad de serbios que decidieron no abandonar sus casas en el conflicto bélico años atrás y donde se encuentra un monasterio ortodoxo del año 1321. En constante peligro por la situación política del pais, es considerado por la Unesco uno de los tesoros de todo el Kosovo, estando aún en relativas buenas condiciones de conservación.

Y los balcanes se despidieron de nosotros y nosotros de ellos, habiendo tachado Albania como pais visitado, y habiendo completado así la totalidad de la zona balcana.

Habría que esperar un par de meses más, para ponernos en ruta de nuevo, justo en el mismo momento que estallaba la guerra en Ucrania. Jamás entenderé la justificación de matar.