viernes, 11 de marzo de 2022

Kosovo 2022

En el verano de 2016 exploré la zona de los Balcanes y tuve mi primera toma de contacto con la región del Kosovo, visitando su capital. Era hora de volver a este pais y adentrarnos aún más en su historia y visitar sus pueblos. A destacar que sigue siendo un territorio de reconocimiento limitado, dado que lo reconocen como pais 98 de los 193 miembros de Naciones Unidas (no incluyéndose España en esta lista). 

Como ya dije en el post anterior, mi hermano se unió a mitad del viaje y pudo acompañarnos a este road trip tan poco usual. Nuestra primera parada sería la localidad de Prizren, situada al sur del pais a orillas del rio Bistrica y con su gran influencia medieval y otomana. Por poner un simil, me recordaba a mi querida Mostar de Bosnia i Herzegovina, donde confluyen las dos grandes civilizaciones del Este y Oeste, o cristianos y musulmanes. Sumar a este parecido, sus puentes de piedra a lo largo del rio. En el caso de Prizren, no existía tal segregación a orillas del rio entre serbios y albanos, ya que las mezquitas y las iglesias se esparcían por toda la ciudad. Sin embargo, el odio de los conflictos politico-étnicos llegaron hasta el punto de la quema de iglesias y edificios habitados mayoritariamente por serbios por todo Prizren en el año 2004.

Aparacar en la ciudad es una auténtica odisea y la mafia de los gorrillas controlando cuanquier hueco es exagerada. Decidimos pues, ser timados por los aparcacoches, con tal de aparcar cerca del alojamiento, esta vez un hotel bastante acogedor en el corazón del ciudad. A todo esto, la nieve empezó a teñir los tejados de blanco.

Visitamos la fortaleza, los antiguos baños turcos (ahora cerrados, por estado ruinoso) y las mequitas principales. El frio no fue impedimento alguno para tomarnos alguna cerveza que otra por el centro.


El dia siguiente seguiríamos la ruta dirección norte, llegando a la pequeña localidad de Prekaz. Lugar importante para los kosovares, dado que fue donde murió el líder guerrillero Adem Jashari a mano del ejército serbio. Este señor, considerado como héroe nacional por Albania y por Kosovo, y por otro lado terrorista por la antigua Yugoslavia o la actual Serbia, fue el impulsor de la independencia de Kosovo y autor de varios ataques y atentados contra las institucionesy policias yugoslavas. En 1998, una operación organizada, entraba en su pueblo natal, dejando a su paso la muerte de 57 miembros de su familia y la del propio Adem Jashari.

El pueblo cuenta con varios monumentos en su memoria, un museo a su nombre y su propia casa totalmente asediada y ametrallada según quedó en tal asalto. A pocos metros del museo y de su casa, ahora existe un parque con las tumbas en mármol de toda esta familia y especificamente custodiada por dos militares la tumba de Adem Jashari. El lugar ya os digo que impresiona, y quizás más si cabe en época de frio y cielo gris en la que fuimos nosotros.


Tras la visita por Prekaz, fuimos a la ciudad de Mitrovica, una de las más castigadas de la guerra. Las fuerzas de la OTAN, especificamente el KFOR como se llamaron a estas fuerzas de pacificación, siguen patrullando y salvaguardando la tensa calma que se respira en esta ciudad. La ciudad se encuentra dividida en dos, separada por un puente custodiado ahora mismo por los Carabinieri italianos y por militares de la OTAN. La parte sur, musulmana y de etnia albano-kosovar y la parte norte catolico-ortodoxa y etnia serbia. Nos adentramos en ambos sitios para ver e intentar entender el conflicto desde varias perspectivas. Lo más destacado monumentalmente hablando es el monumento a los mineros  en un mirador desde la parte serbia donde se puede contemplar la totalidad de la urbe.





Tras las visitas a las zonas de cierto conflicto, nos dirigimos a la capital, Pristina donde estaríamos dos dias en un air-bnb de cierto poder adquisitivo. Nada nuevo para mí, ya que había estado en aquel verano de 2016, pero siempre es bonito volver a los sitios y ver como van cambiando. Las visitas obligadas fueron al monumento Newborn, la catedral de SantaTeresa, la famosa biblioteca considerada el edificio más feo del mundo y los bares de la ciudad.


Para terminar este viaje tan inusual, el último dia, antes de volver al aeropuerto, visitamos el guetto de Gracanica a las afueras de Pristina. Es un barrio o localidad de serbios que decidieron no abandonar sus casas en el conflicto bélico años atrás y donde se encuentra un monasterio ortodoxo del año 1321. En constante peligro por la situación política del pais, es considerado por la Unesco uno de los tesoros de todo el Kosovo, estando aún en relativas buenas condiciones de conservación.

Y los balcanes se despidieron de nosotros y nosotros de ellos, habiendo tachado Albania como pais visitado, y habiendo completado así la totalidad de la zona balcana.

Habría que esperar un par de meses más, para ponernos en ruta de nuevo, justo en el mismo momento que estallaba la guerra en Ucrania. Jamás entenderé la justificación de matar.

jueves, 17 de febrero de 2022

Albania

La gran obsesión que me persigue en mi vida es viajar y seguir conociendo cuantos más lugares del mundo, mejor. Y no podía empezar el año 2022 con mejor manera que tachar otro pais de la lista europea. En este caso fue Albania, un sitio poco conocido y con escaso turismo, que llevaba ya tiempo queriendo visitar. La idea inicial era visitar la parte norte del pais y luego cruzar a Kosovo con la compañia de mi hermano y de Vela.

Muchas son las restricciones teóricas que plantean muchas fronteras y lineas aéreas en estos tiempos de pandemia, por lo que ponerse una segunda dosis de vacuna (válida como tercera por haber pasado la enfermedad previamente) facilitaría los trámites y el papeleo. Menciono "teóricas" porque la verdad es que el protocolo establecido no se comprueba en casi ningún aeropuerto ni frontera en los viajes que llevo hasta el momento en los últimos dos años.

Esa segunda dosis fue la causante de que mi hermano se pusiera realmente enfermo y de que su viaje peligrara bastante. Al final, dia 2 de enero cogeríamos el avión dirección Tirana tan solo Vela y yo. Había posibilidades de mejora y que se uniera al viaje 3 dias más tarde, por lo que cambiamos el itinerario inicial y disfrutamos de la Albania más profunda unos dias.


Nuestro vuelo llegó de madrugada, por lo que lo más cómodo y eficaz sería pasar la noche en los hoteles cercanos a la terminal. No olvidemos que Albania es el pais con menor renta per cápita de Europa, lo que hace que sus precios me parezcan de lo más atractivo.

El viaje comenzó visitando el pueblo de Kruja, al norte de la capital, a la cual se llega por una carretera secundaria congestionadisima de tráfico. Es un lugar con gran importancia histórica desde el punto de vista medieval y otomano. Pudimos recorrer sus empedradas y empinadas calles, visitar lo que un dia fue una gran fortaleza, que ahora se conserva parcialmente, y hacer nuestras primeras compras en el famoso bazar. Ya empezamos a sentir también la importancia que tiene el heroe nacional Skanderbeg, que sus estatuas lideran las plazas de todos los pueblos y su nombre está presente en cualquier mínimo detalle cultural del pais.



A modo resumen, Skanderbeg fue un aristócrata albanés, que llegó a ser incluso monarca, famoso por su valentía en la lucha contra los turcos. Pues bien, la ciudad de Kruja fue su lugar de nacimiento, explicando así su importancia histórico-cultural.

La tarde la pasaríamos por la ciudad costera de Durres, sin gran interés, sobre todo en invierno. Alguna foto del anochecer en la playa tuvo de caer eso si.


Seguimos la marcha hacia el sur llegando a la ciudad de Berat donde pasaríamos la noche en una Guest House con vistas espectaculares, pero con un frio de mil demonios. Los desayunos caseros incluidos que nos hizo la anfitriona de la casa simplemete sublimes y todo ello pagando 9€ la noche.


Berat es quizás la ciudad más turística del pais, siendo esto totalmente meritorio por el paraje en el que se encuentra, la arquitectura histórica y el gran ambiente que respira el lugar. A pesar de que Albania es un pais mayoritariamente musulmán, la globalización y la influencia americana, han provocado que haya mercados navideños y decoraciones claramente cristianas por esas fechas.

De la ciudad a destacar el Castillo y su mini ciudad medieval dentro del mismo llamada Calaja, la iglesia de la Santísima Trinidad, el barrio de Mangalen, el de Gorica, la mezquita de Xhamia e Plumbit, la Bachelor Mosque (que se encontraba cerrada) y la catedral ortodoxa.








Otra cosa curiosa de la expedición y de la ciudad fue el imponente Hotel Colombo, imitando al gran capitolio americano, que se vislumbra desde cualquier parte de la urbe con su cúpula iluminada y sus grandes columnas. Es un hotel de 5 estrellas demasiado desubicado y desproporcionado en mi opinión para el poco turismo (y de dinero) que pudiera atraer el pueblo en sí. Entramos por curiosidad para preguntar precios y nos sorprendió que pudieramos alquilar una suite con spa y desayuno por tan solo 80€ para las dos personas, peroooo lo más curioso del lugar era que no había ni un solo huésped según la recepcionista, con lo cual podíamos tener un pedazo de hotel de lujo abierto para nosotros solos. Aunque hubo un entusiasmo inicial por hacerlo, ya nos habíamos comprometido con Doña Emiliana (la señora de la Guest House) y hubiera quedado verdaderamente descortés irnos a mitad del dia de allí. Pero, repito, si hubieramos querido, este Hotel para nosotros:


El dia siguiente pasamos la mañana por el Parque Nacional de Divjaka, donde observamos sus curiosos pelícanos en los humedales.



Seguimos hacia Tirana, capital del pais para visitar uno de los búnkeres más famosos de la ciudad, dadas las exposiciones que se muestran en él y visitamos el mercado de navidad en la interesante plaza del archiconocido Skanderbeg.



Otro de los datos más curiosos de Albania es la cantidad de búnkeres que existen. El dictador comunista Enver Hoxha, se obsesionó con una posible invasión por parte de occidente o incluso de la propia URSS. Tal fue la paranoia que tenía que mandó construir un búnker por cada cuatro habitantes por todo el territorio. Aunque esta desproporcionada medida no se materializó en su totalidad, en un período de veinte años, Albania contaba con más de 175,000. Me hubiera gustado haber hecho algo de turismo oscuro vistándolos, pero al final visto uno, vistos todos.


Volvimos a dormir en el mismo hotel cercano al aeropuerto, porque pese que aún no se encontraba al 100%, mi hermano aterrizaría inminentemente para poner rumbo al territorio de Kosovo, que ya relataré en el siguiente post.

Allá por el año 2007 me propuse visitar al menos todos los paises de Europa. Pues bien señores, ya queda menos: