miércoles, 22 de mayo de 2024

Azerbaiyan II: Ivanovka, Yanardag, Gobustan, Baku

Llegamos al lugar donde, en principio, pasaríamos la noche, Ivanovka. Pero después de varios intentos fallidos por encontrar el lugar y con la ayuda de la gente local para llamar al supuesto alojamiento, llegó un personaje en coche diciendonos que le siguieramos, ya de noche fuera del pueblo y por unas carreteras secundarias de dudoso destino, por lo que en una curva, dimos media vuelta y huimos de la posible estafa y finalmente dormimos en un resort de carretera en Ismailii.

Por la mañana, tercos en nuestro objetivo, volvimos a Ivanovka. Este pueblo es muy característico por ser uno de los últimos bastiones de etnia rusa en el pais, principalmente de religión de los Molokanes, una escisión de la iglesia ortodoxa, considerados herejes por ésta última, y que son famosos por sus grandes ingestas de leche. El pueblo es conocido en el turismo más alternativo por albergar una buena cantidad de Koljos aún activos, las granjas colectivas que operaban de forma autosuficiente en la Unión Soviética.


En principio leimos, que la entrada a los Koljos estaba prohibida, pero sin preguntar mucho y tirando para alante, entramos con el coche sin problemas. Eso si, era domingo, por lo que no pudimos verlos en pleno funcionamiento :(

De regreso a Baku, paramos en un buen Kebab para celebrar el segundo cumpleaños del viaje, esta vez el de Luis.

Parada en uno de los highlights del pais, la montaña en llamas de Yanardag, que están continuamente en combustión dado que por los poros de las rocas se desprende gas, independientemente de las condiciones climáticas. 



Tras ello, fuimos a visitar la gran mezquita de Heydar, un gigante arquitectónico, que aunque no sea antiguo, merece la pena ver, por su tamaño y enclave.


La noche de nuevo en Baku, celebrando el cumpleaños, fue de nuevo para recordar. No sin antes, volver a tener problemas, por tercera vez, con el alojamiento, el cual tuvimos que cambiar.

Segunda resaca del viaje, pero que no impidió seguir visitando cosas al dia siguiente. Fuimos al paseo marítimo donde la llamada Little Venice deja fotos curiosas con las Flame Towers de fondo. El espectacular edificio del Museo de Alfombras también es digno de mención.


Uno de los sitios con mejores vistas y para pasar un rato agradable paseando en Baku, podría ser la Panoramic View, donde está el cementerio de los Mártires caidos, el monumento de Shahidlar, y la mezquita frente al famoso complejo de las Flame Towers.






Dos datos curiosos más que me llamaron la atención del pais fue, uno la cantidad de policia en las calles de todo el pais y la cantidad de extractores de petróleo por todo el campo.

El siguiente dia sería hora de visitar el Parque Nacional de Gobustan, un sitio de interés arqueológico por las tallas rupestres y petroglifos que algunos de ellos están en impresionante estado de conservación.



Tras ello, nos adentramos campo a través en busca de los volcanes de lodo, que como dato curioso el pais de Azerbaiyan tiene más del 50% de esta clase de volcanes de todo el mundo. Encontramos una serie de ellos, donde sobre todo Luis y Juanfran disfrutaron como niños metiendo las manos en los cráters. Realmente son el ascenso de gases de depósitos de petróleo que elevan el lodo de la tierra formando pequeños cráters y burbujeo, pero sin estar a temperaturas extremas. Se puede incluso enceder una llama en ellos.


Como broche final del dia, y ya casi del viaje, decidimos pasarnos por un Haman para darnos unos baños, unas sesiones de sauna y unos masajes tradicionales (llamado Kish). Con nuestra respectiva cerveza para reponer fuerzas tras ello.

El último dia, previo a nuestro vuelo, nos dimos una vuelta por los bazares y nos dio tiempo a echar una partida de bolos de camino al aeropuerto.


Vuelo con escala de una noche en Roma Fiumincino, que me dio tiempo de sobra para pasear por el pueblo, caminar al aeropuerto y ver un extraño museo a pie de calle de artefactos muy peculiares abandonados.



Viajazo de 10 y con una compañia inmejorable. En unos dias pongo rumbo a centro europa, pero no adelantemos acontecimientos, porque va a dar que contar.

lunes, 20 de mayo de 2024

Azerbaiyan I: Baku, Shamakhy, Lahich, Sheki

Justo antes de que explotara la pandemia del Covid, mi afán por explorar el Cáucaso, me había hecho comprar unos vuelos y planificar la visita a Georgia, Armenia y Azerbaiyan. Todos sabemos lo que finalmente pasó con el cierre de fronteras y la locura que se vivió, por lo que el viaje quedó aplazado. Ahora este viaje se está realizando por partes, con el itinerario georgiano a finales del pasado verano y ahora con la visita al peculiar territorio azerí.

Los 5 intrépidos como ya va siendo habitual seríamos mi hermanito, Luis, Vela, Juanfran y un servidor. Volando cada uno desde su ciudad de origen, nos reuniríamos en mi archiconocida ciudad de Budapest, haciendo una escala de apenas 24 horas, donde por supuesto visitaría a mi gran amiga Daphne.


Algo del turismo tipico por la parte de Buda y un gran descubrimiento para comer, el restaurante judío de Mazel Tov.

Nuestro vuelo a Baku, la capital del pais, era de madrugada y, aunque teniamos reservada la recogida, nuestro taxista se durmió y hubo que apañárselas. Llegamos al alojamiento para descansar apenas 5 horas y ponernos en marcha a la mañana siguiente con coche de alquiler.

Nuestra primera parada obligada fue el llamado Fire Temple o Ateshgah, lugar de culto de los antiguos hindús y persas zoroástricos, que creian en los cuatro elementos sagrados de tierra, agua, fuego y aire. En el centro del centro una llama sigue haciendo las delicicias de lasfotos de los turistas, pero ya no es la natural que estuvo activa más de un siglo hasta 1969.


Una vez instalados en la capital, nos pateamos todo el centro histórico de Baku, el cual tiene mucho encanto, visitando la Maiden Tower y el Palacio de Shirvanshak.



Los azerís son una mezcla muy peculiar. Son musulmanes, muy poco practicantes con un pasado soviético aún muy latente y con cultura muy cercana a la europea. La noche ya precumpleaños de Miguelito fue, una vez mas, apocaliptica.

A duras penas por la resaca presente en el dia de después, pusimos rumbo al noroeste, pasando por la ciudad de Shamakhy, donde pudimos visitar un monumento a la memoria de los soldados caidos y un avión de guerra abandonado.





Es necesario hacer aqui una pequeña mención historico-bélica de la situación del conflicto. El Nagorno Karabaj es una región de Azerbaiyan que en los últimos cien años aproximadamente ha estado poblado principalmente por mayoría armenia, debido a movimientos migratorios promovidos por Rusia y la Union Soviética. Es una región enclave integrada en territotio azerí y rodeada por tanto por Azerbaiyan. Durante décadas ha sido objeto de disputa, llegando a estallar varias guerras con miles de bajas. La última gran ofensiva del gobierno azerí fue a finales del año pasado y oficialmente la guerra acabó el 1-1-2024 con la rendición armenia del Alto Karabaj, no sin antes minar todo el territorio al abandonarlo.

Por supuesto que nuestra curiosidad demandaba acercarse al Karabaj, pero las recomendaciones y el control militar fue muy claro al respecto, por lo que desistimos de nuestra idea.

Nuestro camino siguió pasando por el pueblo de Lahich, una pequeña aldea empedrada con multitud de tiendas artesanales, la mayoría cerradas probablemente por las altas horas de la tarde en las que llegamos. Aún así tuvimos tiempo de hacernos una fotos muy cómicas con los trajes tradicionales de los cazadores de la zona y conocimos un grupo de turistas rusas con las que compartir unas copas de vino por la noche, pero ya en Gebele, donde hariamos parada para pasar la noche.



El dia siguiente seguimos dirección oeste, aproximándonos ya al pais vecino de Georgia. Por el camino decidimos parar en unos asentamientos nómadas para desayunar y tomar algo de té, acogiéndonos una familia muy amable de refugiados del Karabaj.


Seguimos hacia la ciudad de Sheki, donde visitamos algunos de sus puntos de interés. La lluvia no dio tregua en este sitio, por lo que la visita se vio muy limitada a ver el Lower Caravansera (una especie de claustro) y el Palacio de Shaki Khans con una arquitectura muy moderna para la época.


Dejemos la otra mitad del viaje para el próximo post.